Volar
Una de las cosas que el hombre busca desde tiempos remotos. Desde hace mucho tiempo, el hombre ha admirado cómo las aves levantan el vuelo y pueden desafiar todas las dificultades en el aire.
Los hermanos Wright lograron que el hombre pudiera volar en 1903. Ese fue el primer vuelo, en un aeroplano, que ahora sus piezas son consideradas rudimentarias. Ellos pudieron volar sólo unos segundos. Actualmente podemos volar horas y horas en un vuelo trasatlántico. Cruzar países, pasar por encima de mares, volcanes, montañas y ciudades. Todo en unos minutos. 400 km se pueden recorrer en sólo 45 min.
Pero el hombre siempre ha querido volar por sí mismo. Sin usar máquinas, aviones o helicópteros. Tener alas. Alas grandes que le permitan emprender el vuelo, que le permitan volar como las aves.
¿Y qué si sí tuvieramos alas? ¿De qué color serían? ¿Qué tamaño? O más bien, ¿qué tipo de alas tendríamos? Alas de ángel? Alas de ave? Alas mecánicas, acaso? O alas como las de los dragones?
¿Alguna vez has querido volar? ¿Alguna vez has sentido esa necesidad de volar?
Volar, volar. Cuando vas en la calle o estás en casa y necesitas sacar esas alas escondidas en tu espalda, extenderlas, y despegar del suelo para olvidarte de tus problemas. Dejarte llevar por la corriente de aire y volar.
Todos tenemos alas. Podemos volar, usando todo nuestro empeño, podemos destacar en lo que queramos y estar por encima de los demás, volando.
Descubre tus alas, extiéndelas y vuela.
sábado, agosto 14, 2010 | Formulación: filosofando | 0 Comments
Suficiente
Ayer me puse a pensar las cosas sobre ti..
¿Qué es lo que quieres? Me traes como estúpida, me dices que sí y luego que no. Que estás muy ocupado, pero sigues coqueteando conmigo como si nada.
No estoy dispuesta a seguir a tu juego. Ayer tiré la última piedrita, y la rompiste. Luego al poco rato me hablas. Yo no te entiendo. Si lo que quieres es una persona con la que pasar el rato cuando tú estés disponible o cuando te den ganas, no soy la indicada. Búscate otra. Si cambias esa actitud, quizás pueda reconsiderar. Pero no pienso esperarte toda la vida.
Pero como bien dice Julieta,
Porque no supiste entender a mi corazón. Porque no tuviste el valor de ver quién soy. Porque no escuchas lo que está tan cerca de ti. Sólo el ruido de afuera; y yo que estoy a un lado, desaparezco para ti.
... Me despido de ti y me voy.
sábado, mayo 29, 2010 | Formulación: filosofando, sabados | 0 Comments
Auxilio! Carbohidratos huyen de amilasas
volvox °O°
protozoos!
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